7 perfectos extraños entre más extraños, se juntan en una combi para el trayecto diario...., cada quien con sus problemas; cada quien con distintos estados de ánimo, cada quien con distinta edad, cada quien con distinto nivel de paciencia; etc.
Muchos ya habrán tenido ese tipo de vivencia; y no con 7 personas o más quizá con 30 (Si se trata de una ciudad grande); en mi caso seríamos en total 15; yo cuento 7 porque son los que estuve observando hasta que llegué a mi destino.
Pero antes de comenzar mi relato, ¿Sabían que el bostezo es extremadamente contagioso?; apuesto a que sí; pero en lo personal, no es sobre el bostezo de lo que vengo a escribir hoy; sin embargo comprobé que existe algo casi tan contagioso como el bostezo, y es la sonrisa.
¿Alguna vez haz probado sonreírle a un/a perfecto/a extraño/a?; quizá en la calle, en la combi, en el paradero o en la puerta de tu casa a ese vecino que vez de cuando en nunca y que suele tener un gesto gruñón; si te ve sonriendo (Y comprobado) automáticamente responden con un gesto similar (Mínimo una mueca) y.... francamente eleva el espíritu.
Hoy por ejemplo andaba en las nubes, (Como suelo estar un 80 % del día), me desperté de buen humor; no jubiloso; pero sí uno bueno......... un día particularmente común........ (Al menos eso pensaba al despertar).
Tenía que hacer compras para la semana; no mejor lugar que Plaza vea, (En Tacna es el máximo de avance en supermercados), en fin, que mi ánimo iba mejorando mientras salía de mi casa, ya andaba yo alucinando que me comería un helado al salir de Vea, entonces apareció la combi que me llevaría a mi destino.
- AY NO--. Dije más para mí misma que para nadie; aunque asumo que mi cara habrá relevado mi impresión; LA COMBI ESTABA REPLETA, y para variar a mi se me hacía tarde; así que NI MODO.
Ahora hago un "stop" en mi relato para una cortita acotación.
Hoy por hoy no hay mucha amabilidad por la zona; todos preferimos desconfiar de las personas antes de sufrir algún chasco (Entiéndase, descortesía por decir lo menos o agresión física por decir lo más); hasta el cansancio nos repiten, al son de la abuelita.... "Todo tiempo pasado fue mejor"..., pero, sin ofender a la abuelita; no es el tiempo el que antes era mejor o que ahora sea peor; sino nosotros los que hemos cambiado de actitud, en fin que se repita la vieja y trillada canción de la pérdida de valores sociales (Y las consecuencias son ya vistas en los medios y en los ámbitos familiares; pero ese no será el tema de esta primera entrada....)
Volviendo a mi relato; ....... ejem:
Estaba en la combi, como dije ESTABA REPLETA, para colmo era una de las combis pequeñas, me dije:
- "¡Por la... pita que se partió!, me iré parada y encima cual sardina en empaque"; pero no quedaba otra ruta que la resignación, (Resignación que duraría al menos media hora); comenzaba entonces el declive de mi hasta entonces buen ánimo a causa del estrés.
Para variar, como también suele suceder, nadie te cede el asiento e inclusive te miran feo solo para asegurarse de que no osarás pedir un espacio u.u! (A menos que subas a la combi con un respetable bastón, una venda en el brazo o estés de encargo); sin embargo cuando mi nivel de estrés estaba a punto de sobrepasar el nivel de mi buen ánimo; sucedió lo que me hizo crear este blog:
Una pequeñina que junto a otra estaban ocupando un asiento me miraron curiosas; asumo que
las pequeñas no deberían pasar de los 6 años, 7 cuanto mucho, al parecer iban a su escuela; pues aunque no llevaban uniforme llevaban cada una una pequeña lonchera y mochilas a la espalda; y entonces sucedió... entre la gente molesta por el "Apiñamiento", el conductor que alucinaba estar en el Dakar 2011, y el cobrador (Del cual solo se veía la mano cobrando); las dos pequeñuelas que habían hecho conexión conmigo se miraron como cómplices de una travesura y cuando menos me fijé, una se arrinconó en el asiento y la otra tiró de mi blusa, al final terminamos las 3 sentadas en el pequeño espacio.Río al escribir esto; puede que parezca no tener importancia, es decir... "ooook... un par de niñas ceden el asiento a la quejumbrosa.... GUAU ¡Qué interesante!"; pero no es el hecho de haber logrado un asiento; sino el gesto de ambas; bien pudieron haberme ignorado y yo francamente ni siquiera me hubiera percatado de ellas.
Y ahí va el tic del asunto... pues aunque no cruzamos palabras, ellas me sonrieron; recuerdo que una de ellas no tenía dos dientes; mientras que la otra tenía dientes de conejo; yo que andaba estresada por el trajín mañanero de pronto me sentí ligeramente aliviada y sin darme cuenta ya estaba sonriendo; no pasaron ni 10 minutos y las pequeñas se bajaron en su colegio; para entonces el bus ya se estaba vaciando un poco; pero automáticamente sucedió el "contagio", decidí practicarlo con el siguiente compañero de asiento: un hombre aparentemente agricultor.
No era precisamente un dechado de limpieza; ya tenía avanzada edad y gestos duros en el rostro; pero bastó una sonrisa para que la dureza en su rostro se suavizara; luego cuando subió una señora algo mayor, el hosco hombre se puso de pie y cedió el asiento; la señora sonrió; los tres, la señora, el señor de rostro duro y yo, al momento de que el cobrador nos pidiers el pasaje, ya estábamos de diferente ánimo; por consecuente "Contagiamos" al cobrador (Que me imagino debía estar estresado hasta la médula por tanto decir "Passsaaaje, passaaaje!!"), y el hombre agregó un suave "gracias" al momento de recibir las monedas.... acto seguido el chofer subió un poco el volúmen de la radio y cambió de emisora, a los segundos al menos 3 (Contándome) estábamos tarareando la canción de Maná "Se me olvidó otra vez" (Particularmente yo me la pasé cantándola hasta llegar a Plaza Vea, y eso que parte de mi trayecto era a pie, pues la línea solo me deja cerca)
¿Se dan cuenta?, un gesto pequeño como una sonrisa alivió el estrés, se convirtió en amabilidad y luego se extendió tan contagioso como el bostezo, mejoró el ánimo de 7 personas (contando a las niñas), sin necesidad de palabras, sin necesidad de gran interacción.... aunque paresca simple; es ASOMBROSO. ¿Cuántas veces nos la pasamos renegando de nuestra suerte?, pocas veces nos ponemos a pensar que las personas contra las que renegamos pueden tener sus propios problemas, y puedan necesitar un desahogo o un desfogue........ o simplemente un gesto amable.
No sé ustedes; pero al menos yo comprobé y viví esta "Teoría de la sonrisa"; la sentí también como una forma de regalar algo de alegría; a veces la poca que podemos tener es MUCHA para otra persona; como diría mi madre "uno nunca sabe lo de nadie", Y ES CIERTO, un rostro "alegre" no siempre significa que la persona no tenga problemas, así como un rostro hosco o duro no significa que la persona sea una especie de ogro.... al final todos necesitamos algo de calidez de vez en cuando.
Eso sí, nadie dice que nos pongamos vaselina en los dientes y andemos cual gato de Alicia en el país de las Maravillas por la calle; pero si puede mejorarse el día ¿Por qué no intentarlo de vez en cuando?, en todo tipo de situación no solo en la combi, ni porque alguien más tenga un gesto amable con uno, a veces hay que tomar la iniciativa (Como dice más arriba) "aunque no haya de qué reír"... al final uno nunca sabe cuándo un perfecto o una perfecta extraña pueda necesitar un poco de calidez para comenzar a ser feliz.
Eso es todo por esta entrada..... Pao.Hale20.... fuera ^o^!


